Define una acción principal
Escribe qué debe hacer el visitante: solicitar presupuesto, reservar una llamada o comprar. Describe quién toma esa decisión, qué necesita saber y qué dudas frenan el contacto. Una web corporativa y una tienda pueden compartir marca, pero necesitan recorridos y entregables diferentes.
Reúne el contenido disponible
Prepara la oferta, las preguntas frecuentes, fotografías con permiso de uso y casos que puedas demostrar. Indica qué textos están aprobados y cuáles deben redactarse. Aclara quién valida contenido e identidad visual: una aprobación pendiente puede bloquear el calendario aunque el desarrollo esté terminado.
Delimita la primera versión
Lista páginas, idiomas, formularios e integraciones imprescindibles. Distingue los requisitos para empezar de las mejoras posteriores. Si conservas una web, facilita un inventario de sus URLs para planificar migración y redirecciones. No compartas contraseñas en un formulario inicial.
Compara propuestas por alcance
Comprueba si incluyen redacción, carga de contenido, migración, accesibilidad, pruebas, formación y mantenimiento. Pide que se separen licencias y costes recurrentes. Aclara cuántas revisiones están incluidas, cómo se aceptan entregables y cómo se presupuestan cambios. Dos importes solo son comparables si cubren el mismo trabajo.
Acuerda cómo evaluar el lanzamiento
Define un recorrido de prueba: localizar un servicio, entenderlo y enviar una consulta desde móvil. Revisa también teclado, confirmación de envío y recepción del mensaje. Después del lanzamiento, mide consultas útiles y avances comerciales junto a visitas; fija el periodo de observación antes de extraer conclusiones.